¿Compensa cambiar el electrodoméstico?
Un frigorífico nuevo gasta menos, pero cuesta dinero. Esto calcula si el ahorro de luz llega a pagarlo antes de que el aparato se muera.
Tus datos
Resultado
- Coste del aparato500 €55,8 %
- Ahorro en 12 años396 €44,2 %
- Ahorras al año
- 33,00 €
- Años en pagarse solo
- 15,2
- Reducción de consumo
- 55,0 %
- Ahorro anual de energía (kWh)
- 220
- Ahorro total durante su vida
- 396 €
- Balance final
- -104 €
Qué damos por supuesto
- Se compara solo el consumo eléctrico. No entran reparaciones evitadas, ni el valor de la garantía, ni lo que te den por el viejo.
- El precio de la luz se supone constante durante toda la vida del aparato, lo cual es mucho suponer.
- Los kWh de la etiqueta energética se miden en condiciones de laboratorio. El consumo real suele ser algo mayor.
- No se descuenta la inflación ni el coste de oportunidad del dinero.
Cómo se calcula
La cuenta es directa: la diferencia de consumo entre los dos aparatos, multiplicada por el precio del kWh, da el ahorro anual. Dividiendo el precio del aparato entre ese ahorro salen los años que tarda en pagarse solo.
años = precio ÷ ((kWh viejo − kWh nuevo) × precio kWh)
La comparación que importa
Lo relevante no es si se amortiza en abstracto, sino si se amortiza antes de que el aparato se estropee. Por eso pedimos los años de vida esperados: un ahorro de 30 € al año en un aparato de 800 € tarda 27 años en pagarse, y ningún electrodoméstico dura eso.
Cuándo cambiar aunque no salgan las cuentas
Muchas veces la respuesta correcta es cambiar aunque el número diga que no: si el viejo se avería a menudo, hace ruido, se ha quedado pequeño o está a punto de morir. Esta herramienta responde solo a la parte del consumo, que es la que suele venderse mal en la tienda.
Un ejemplo
Un frigorífico viejo de 400 kWh/año frente a uno nuevo de 180: ahorras 220 kWh, unos 33 € al año. Si el nuevo cuesta 500 €, tarda 15 años en pagarse solo, más de los 12 que esperas que dure. Por consumo no sale a cuenta; por otras razones, quizá sí.
Preguntas frecuentes
¿De dónde saco el consumo de mi aparato viejo?
Si conservas la etiqueta, de ahí. Si no, con un medidor enchufable durante unos días, o estimándolo con la calculadora de consumo a partir de su potencia y sus horas de uso.
¿Por qué no sale a cuenta casi nunca?
Porque el salto de eficiencia entre generaciones recientes es menor que el que hubo hace veinte años, y los aparatos eficientes cuestan más. Sale mejor cuando el viejo es realmente antiguo o cuando el precio de la luz es alto.
¿Cuenta el reciclaje o lo que me den por el viejo?
No. Si tienes un descuento por entregar el antiguo, réstalo del precio del nuevo antes de introducirlo.
Sigue calculando
Todas las herramientas →Actualizado el 2026-08-27. Los cálculos se ejecutan en tu navegador; los datos que introduces no se envían a ningún servidor.